El capitalismo ha formulado su tipo ideal con la figura del hombre unidimensional. Conocemos su retrato: iletrado, inculto, codicioso, limitado, sometido a lo que manda la tribu, arrogante, seguro de sí mismo, dócil. Débil con los fuertes, fuerte con los débiles, simple, previsible, fanático de los deportes y los estadios, devoto del dinero y partidario de lo irracional, profeta especializado en banalidades, en ideas pequeñas, tonto, necio, narcisista, egocéntrico, gregario, consumista, consumidor de las mitologías del momento, amoral, sin memoria, racista, cínico, sexista, misógino, conservador, reaccionario, oportunista y con algunos rasgos de la manera de ser que define un fascismo ordinario. Constituye un socio ideal para cumplir su papel en el vasto teatro del mercado nacional, y luego mundial. Este es el sujeto cuyos méritos, valores y talento se alaban actualmente. (Michel Onfray)


martes, 29 de mayo de 2012

«BALNEARIO». TRADUCCIÓN DE UN «CONTE CORRENT» DE JAUME CABRÉ (1990)


«...una novícia que recupera la salut trencada pel rigor del convent.»




BALNEARI

Un balneari és l’únic lloc on poden trobar-se, amb naturalitat, un estudiant de vampir i una novícia que recupera la salut trencada pel rigor del convent. Poden, fins i tot, lligar-hi una amistat franca a partir de converses banals.


BALNEARIO

Un balneario es el único lugar donde pueden encontrarse, con naturalidad, un estudiante de vampiro y una novicia que recupera la salud quebrantada por el rigor del convento. Pueden, incluso, sellar una franca amistad a partir de conversaciones banales.

Jaume CabréToquen a morts, 1977


(Traducción al castellano de Jorge F. Fernández Figueras, «Cuentos corrientes», La Jornada Semanal, México, julio de 1990.)

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